Campo y ciudad: la brecha silenciosa que desafía a la ganadería

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Campo y ciudad: la brecha silenciosa que desafía a la ganadería
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  • Campo y ciudad: la brecha silenciosa que desafía a la ganadería

  • La brecha entre el campo y la ciudad es un desafío concreto para la ganadería actual, según el ingeniero agrónomo Fabio Montossi, investigador del Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria (INIA). Desde su mirada técnica, advirtió que “muchas veces, cuando aplicamos tecnologías para mejorar la productividad, en el fondo estamos atacando prácticas de bienestar animal” y remarcó que esas situaciones no siempre son comprendidas fuera del ámbito rural.

    El desconocimiento urbano sobre cómo se produce carne en sistemas extensivos genera interpretaciones erróneas, amplificadas por redes sociales y discursos descontextualizados. Allí comienza a consolidarse una distancia que no se mide en kilómetros, sino en percepciones.Para Montossi, no alcanza con producir bien, es imprescindible explicar, mostrar y fundamentar cómo se trabaja en el campo, y por qué muchas prácticas forman parte de sistemas responsables y auditables.Productores y consumidoresLa raíz de la brecha campo-ciudad, según Montossi, está en cómo la sociedad urbana se vincula con los animales. “Para el ciudadano de a pie muchas veces no hay diferencia entre una vaca, una oveja o la mascota que cuidan todos los días dentro del hogar”, recordando que entre el 60% y 70% de los hogares uruguayos tienen mascotas.Esa humanización del vínculo con los animales domésticos condiciona la lectura de cualquier imagen o video rural que circule en redes sociales. Prácticas habituales del campo, sacadas de contexto, pueden ser percibidas como inaceptables por quienes no conocen la lógica productiva.“Ahí empiezan las disociaciones entre la ciudadanía que vive en las ciudades y quienes vivimos más cerca del sector rural”, señaló Montossi, quien entiende que el desafío es unir esos dos mundos sin renunciar a la eficiencia productiva.La clave está en diseñar sistemas productivos pensando en la lógica del consumidor final, integrando prácticas que sean simples de adoptar, con buena relación costo-beneficio y respaldadas por información técnica sólida.ComunicarMontossi afirmó que “si no sabemos comunicar lo que hacemos, directamente estamos en una situación de debilidad”. En un contexto internacional cada vez más competitivo, ese déficit puede transformarse en una barrera no arancelaria.El investigador comparó la estrategia europea, donde la ciencia juega un rol central. “Ellos muestran investigación, parámetros fisiológicos, comportamiento animal; se respaldan con información para justificar lo que hacen”, explicó. Al mismo tiempo advirtió que muchas exigencias externas no siempre contemplan las particularidades de la ganadería extensiva de nuestra región.En ese escenario, cualquier imagen mal contextualizada —una yerra, un manejo brusco de los ganados— se convierte en “un caldo de cultivo perfecto” para cuestionar la producción del Mercosur, afectando directamente su competitividad.Para Montossi, el camino es revisar prácticas a nivel de campo, fortalecer el respaldo científico y, sobre todo, comunicar mejor. Solo así será posible achicar la brecha entre el campo y la ciudad y defender, con argumentos sólidos, el lugar de la ganadería en la sociedad actual.

  • 2026-01-30T00:07:47.129

  • rurales.elpais.com.uy